domingo, 27 de junio de 2010

La etapa del aprendizaje en la nueva ideología

Acá voy a contar una parte de mi vida donde la transformación ideológica del cubano fue ganando espacio en la medida que se estrechaban los lazos de amistad con los países socialista, fundamentalmente con la entonces URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas), o si se quiere traducir más literalmente, el famoso bloque socialista.
Fué en esta fase donde la instrucción ideológica comenzó a calar profundo, teniendo en cuenta que se crearon las Escuelas Básicas de Intrucción Revolucionaria, como nivel inferior, después existían otros escalones para quienes aprobaban las materias de política ideológica, empezando por el estudio del Capital de Carlos Marx, y las concepciones marxistas del desarrollo de las diferentes sociedades y estados sociales, desde el primitivismo histórico hasta la época actual donde se profundizaba en la historia del capitalismo y el desarrollo de sus diferentes estadíos, hasta culminar en el capitalismo salvaje. Después que pasabas la E.B.I.R. entonces pasabas a un nivel superior, las E.N.I.R., (Escuelas Nacionales de Instrucción Revolucionaria), que duraban 6 meses, todo pagado por el Estado, quiero decir, sueldos, se estudiaba como un becario y te pagaban el sueldo. Si resultabas aprobado con excelentes notas, podías integrar el grupo selecto que iría a las ECDR, (Escuelas de Cuadros Dirigentes de la Revolución) y quedabas ya en línea directa para tu análisis político y te convertirías, si estabas entre los 21 y los 30 años, en un militante de la Juventud Rebelde, y si eras mayor de esa edad, en un Miembro del Partido Comunista, todo esto mediante un minusioso análisis de tu vida dentro de la Revolución, que incluía la ectitud ante los dirferentes llamados de la Revolución para defenderla y la posición política definida en apoyo al Partido, La Juventud y el país de acuerdo con las diferentes etapas ya pasadas desde el inicio de la Revolución, incluyendo para los mayores posición tomada en la época de la tiranía batistiana, si habías combatido o no en la Sierra como guerrillero, y todo esto se evaluaba por una comisión designada al efecto.
Los resultados de los análisis sobre la vida de cada uno de nosotros eran pasado por varios filtros, de base, provincial y nacional, y se investigaba toda tu ttrayectoria laboral y política. Ya como fase final te llamaban y te comunicaban de acuerdo a tu edad y tu trayectoria si integrabaso no las filas de la Juventud o del Partido.
Yo en aquella época quedé como militante de la UJC, Unión de Jóvenes Comunistas y unos años después integré las filas del Partido Comunista de Cuba , todo esto ´por los méritos alcanzados en mi intrucción revolucionaria, obtuve el máster de la academia política de la escuela nacional de Inst Revolucionaria, además de las medallas al mérito en combate en Playa Girón y distinciones al valor en combate. Ése fue mi primer paso serio en la vida como militante de la revolución. Y no sería el único paso de acción política, otros combates me esperaban en otras tierras del mundo, teniendo en cuenta mi participación en las guerras de Etiopía y Angola, pero esa fase será narrada en otra parte de mi pequeña y corta historia de vida, que fundamentalment fue como parte de la respuesta lógica de mi formación política por el entorno en que me encontraba, como tantos otros compatriotas míos.
De éstas fases no me arrepiento, porque creía en la Revolución, creía en los dirigentes de la revolución, y me formaron como un cuadro político que integró las filas del Ministerio de Relaciones Exreriores para servir a mi país en diferentes embajadas del mundo. Yo para eso recorrí medio mundo como correo diplomático primero y después cuando me recibí después de casi 5 años estudiando en la Universidad para la carrera diplomática, me enviaron ya como secretario de embajada, y ejercí las funciones de Cónsul y Primer Secretario de Embajada, dominando perfectamente el idioma inglés, leía el francés y entendía el portugués.
De esa suerte pude conocer muchos lugares del mundo, aprender muchas costumbres, relacionarme con muchas culturas y conocer el lado bueno y el lado malo del mundo exterior a la campana séptica que tenía la Revolución en torno a los cubanos para que no se contaminaran con la propaganda imperialista que asediaba con interferencias dia a dia las radios y televisión cubanas, todo esto se ha mantenido por mas de 45 años intermitentemente.
En definitiva, fue entrenado como analista político, y así me desempeñé hasta que un giro en la actitud, digo yo, de algunos dirigentes del Partido ,estando yo prestando servicio en Relac Exteriores, que me cuestionaron mi permanencia en esa dependencia si me decidía a contraer matrimonio con una argentina. Y como yo me casaba con una mujer, no con un ministerio, al hacerlo me despidieron del trabajo, y gracias a mi antiguo Jefe en Rela Ext, que en ese momento era Ministro de Justicia, quien me llevó a trabajar con él, pude sobrevivir, incluso siendo yo graduado en Relac Internacionles y Derecho Civil. Toda una odisea, pero siempre actué como me dictaba mi conciencia, y ya ahí comenzaron algunas lagunas en mi mente, de como era posible que se me apartara de mi trabajo por casarme con una mujer argentina, simplemente porque era del área capitalista, pues de haber sido nacida en cualquier país socialista, nada hubiera ocurrido y hubiera seguido trabajando en esa entidad oficial, en la cual por mis evaluaciones en el exterior, se me reconocieron méritos sufiencienrtes en aquella época para ocupar el cargo de Embajador de mi país, es triste, me truncaron la vida por algo tan obvio y tan absolutamenrte incomprensible, pero así fue.

La etapa del aprendizaje en la nueva ideología

lunes, 21 de junio de 2010

Girón en la memoria, segunda parte

La guerra que ganamos tuvo sus crueldades, las consecuencias que sobrevinieron tanto para los que nos pretendían invadir por la fuerza de las armas como por los que defendíamos el suelo patrio fueron ineludibles.
Como bien es conocido, los invasores eran los familiares directos o indirectos de los que abandonaron la patria cuando triunfó la Revolución en 1959.
Eran los afectados por las leyes revolucionarias, los tahures de toda laya, dueños de prostíbulos, casas de juego, propietarios de fábricas, empresas , grandes terratenientes y casatenientes que siempre apoyaron la dictadura de Batista y avalaron todos los terribles crímenes y torturas que se perpetraron en nuestra Isla durante el mandato de este tirano en los años 50.
Y qué se podía esperar de esta morralla, absolutamente ninguna piedad si tomaban la patria. Eran fieles seguidores de la política de los EE.UU. que pretendía sin lugar a dudas *restaurar* el defenestrado poder político ya conquistado por la Revolución Cubana en 1959. Y eso todos los que fuimos, nos entrenamos y combatimos lo sabíamos muy bien, conocíamos que habría que desarrollar una lucha sin cuartel, de fuego contra fuego para derrotarlos, porque imaginábamos que detrás de aquella primera avalancha invasora, si lograban establecer una sola cabeza de playa, se meterían en la guerra los norteamericanos, con su ejército y sus armamentos, y eso nos dijo claramente Fidel, no podía suceder porque entonces nos costaría muchas vidas y tal vez la propia vida de la Revolución.
De manera que sabíamos a que nos ateníamos. Y en el medio de los combates con los enemigos de Cuba surgieron hechos que a mí personalmente me impactaron bastante, como el que se produjo cuando para tomar un promontorio cerca de las arenas de Girón un grupo de nuestros artilleros, ahora convertidos en comandos de infantería ,se desplazó hacia la derecha del objetivo a tomar ,y en ese instante, fue barrido por los proyectiles de una calibre 50, que estaba emplazada precisamente en aquella lomita. Fueron miembros cercenados de cuajo, y muertos de impacto directo, y así y todo la 50 seguía masacrando aquellos cuerpos, ya sin vida, destrozándolos inmisericordemente, fue horrorozo, ver a tus amigos destrozados saltando sin otra cosas que despedazarse. Así fue como vimos a un soldado, ya entrado en años avanzar con una granada de mano y lanzarla a la cota de la ametralladora, logrando matar al tirador y eliminar la peligrosa arma. Entonces todos nos avalanzamos hacia el punto, rápidamente pero con la debida cautela, íbamos llenos de odio, dispuestos a rematar al asesino y a los que l o rodeaban. De pronto escuchamos, no disparen, nos rendimos, y nuestro capitán ordenó el alto al fuego.
Al visualizar que sólo habían dos enemigos vivos preguntamos quien manejaba la 50, y se nos indicó al que estaba muerto de un disparon en la cabeza. Entonces fue lo inesperado. el soldado que había avanzado y tirado la granada fue llorando cuando identificó el cadáver del enemigo muerto y dijo, coño he matado a mi hijo, y nos miraba y decía, este fue el hijo que se me escapó en una lancha hace como tres meses y mira, me lo mandaron para acá a jodernos a nosotros. Está bien muerto.
Que ironía de la vida,me dijo para mí, el padre defendiendo la Revolución y el hijo atacándola.

El otro hecho fue cuando ,después de perseguir a los famosos invasores, ya dentro de los esteros de Península de Zapata, con el agua al cuello y el barro hasta las rodillas encontramos un nido de hijos de puta que prerendían llegar a tierra firme y emplazarse y hacer una especie de resistencia en espera de lo que ellos creían eran sus refuerzos yanquis. Pero una vez más se equivocaron, ni ellos recibirían sus refuerzos ni nosotros los íbamos a dejar recomponer sus fuerzas. El fuego nuestro junto al avance fue tan imprevisto por esta gentuza que solo atinaron a decir * nos rendimos, nos rendimos, a nosotros nos trajeron aquí como cocineros*
Y pensaban que los íbamos a asesinar tal cual ellos hubieran hecho con nosotros de habernos hecho prisioneros, y a decir verdad lo que queríamos era que pelearan, así nos ahorraban el tiempo que invertimos en detenerlos, amarrarlos y alimentarlos. Sin embargo para algunos de ellos no fue tan fácil, pues había dos que supimos después eran asesinos de la tiranía baatistiana y fueron ejecutados frente al paredón de fusilamiento sin ningún tipo de miramiento.
Y al final de la guerra relámpago, la cual terminamos en 72 horas, fue lo más emocionante que logré ver, al Comandante Fidel Castro quien dirigió toda la contienda personalmenten montado en un tanque que llegó hasta la misma playa y volteando el cañón apuntó y disparó justo frente al barco Huston, emblema norteamericano que llevaba otros cientos de invasores. El impacto fue directo a la línea de flotación, el barco tras una llamarada comenzó a escorar y a hundirse y desde allí pudimos ver como se lanzaban al mar los tipos, quienes fueron capturados al llegar a las playas, absolutamente todos. Fue algo indescriptible, fue la sensación de la victoria total.
Y después toda esta caterba de malnacidos contrarrevolucionarios para ejemplo del mundo, ese les trató de forma excelente, y se les cambió por los que llamábamos compotas, mermelada de frutas yanquis para niños, por cada invasor capturado, Fidel los cambió por media tonelada de compotas y fueron unos 1300 tipos capturados, calcules ustedes cuanto benefició a nuestro bebé semejante canje.

domingo, 20 de junio de 2010

Girón en la memoria

Los acontecimientos que relatarè fueron y son para los que participamos en tan difìcil contienda bèlica, por lo menos para mì, el bautismo de fuego de mis largos entrenamientos en una base al norte de la provincia de Pinar del Rìo, que queda al oeste de Cuba.
Para que se tenga una idea del sacrificio que pasamos miles de hombres, todos los integrantes de las milicias revolucionarias, se nos condujo, como parte del primer entrenamiento o acondicionamiento fìsico desde la base militar de Columbia, en el oeste de la, provincia de la Habana hasta la base, que denominaremos Granma, y nadie sabìa, por lo menos los que iniciàbamos la marcha aquella mañana la distancia que recorrerìamos, y que despuès nos dijeron, casi 160 kilòmetros, todo ese tramo a pie, sin màs nada que la ropa, unos zapatos viejos y el espìritu.
En el trayecto yo perdì mi ropa interior, y casi llegando a la ùltima curva del tramo, perdì un zapato, lo que me preocupò, porque todo el que no podìa caminar màs o no resistìa por cansancio fìsico era montado en camiones que los devolvìan a su casa en La Habana, y eso a nadie le gustaba, todos querìamos llegar, pero de 3000 que fuimos solo llegamos 1200 ó menos.
Cuando entrè en la base despuès de casi tres dìas caminando, me sangraban las entrepiernas, ya se me habìan reventado las ampollas de los pies, sobre todo el que llevaba sin zapato donde la media era un trapo amarrado sobre la planta para poder continuar, fue el esfuerzo fìsico màs descomunal que experimentè, pero lleguè, y me tuvieron que llevar a la enfermerìa, aunque yo no querìa, temiendo me rebotaran a La Habana, no obstante, el comandante Bravo, Jefe de la Base Granma me mirò y dijo, no este serà un buen artillero, se queda, atièndanlo y asì fue que me fui a la enfermerìa.
Despuès de dormir casi 24 horas seguidas, al despertar vino un teniente de navìo, de los guardiamarinas antiguos y me dijo, soldado, levàntese, estire las piernas y acomòdese en la barraca 26 en la cama 16, ese serà desde ahora su hogar hasta que termine el entrenamiento,porque este es un curso de 45 dìas, el Cmte Fidel quiere que se formen como artilleros antiaèreos ya, y eso es ya, asì que DE PIE, me gritò, y yo, lentamente, miràndolo a los ojos, marguyè un te vas a la puta madre que te pariò hijo de puta, y salì despacio, no me importaba los gritos del degenerado, me importaba que si le hacìa caso me jodìa la pierna lesionada, y tenìa que resistir, porque de los 1200 la gente decìa que sòlo debìan quedar 1000, de manera que yo no estaba dispuesto en integrar el grupo de los 200 que liquidarìan.
Con esos truenos en mi cabeza comencè el entrenamiento, durìsimo, el rigor fue tremendo, no te perdonaban nada, pero como yo me destaquè como tirador, la cosa tomò otro rumbo, ya me consideraban diferente, y pasè a integrar las filas de los que se quedaban, que alivio me dije, para algo servirè a mi patria si atacan los enemigos enviados por los yanquis, y asì fue.
La madrugada del 15 de abril nos despertò a todos con la famosa corneta de diana, pero nos extrañamos porque eran casi las dos de la mañana y esa se tocab a las seis. Pero enseguida nos informan que tenìamos que prepararnos, vestirnos y estar listos para partir hacia un lugar de Cuba que se presumìa atacarìan las fuerza enemigas que querìan destruir la revoluciòn y a todos nosotros.
El zafarrancho de combate comenzò, nos montamos en los carros que arrastraban las ametralladoras 12.7 antiaèreas, y nos condujeron por mas de cuatro horas, viajamos toda la noche y amanecimos en una zona agreste, olìamos el salitre del mar y supimos despuès que estàbamos en la provincia de Matanzas, al sur de la Bahìa de Cochinos. Y ya los albores del 16 de abril los recibimos con un ataque que nos sorprendiò, eran aviones pintados como los cubanos, y no sabìamos si eran amigos o enemigos, pero enseguida dieron la orden de derribarlos, puies eran nada menos que aviones puestos por la CIA y manejados por pilotos norteamericanos que estaban atacando toda la zona oeste del unico central que allì habìa, llamado Australi.
Concentramos el fuego sobre los aviones y por lo menos uno lo bajamos en la primera pasada, esa fue mi primera alegrìa despuès de tanta penuria, el entrenamiento fue eficaz, podìamos derribarlos, y asì fue, ese nuestro primer combate, nuestra prueba de fuego, nos dijo Fidel, resultò un rotundo èxito. Pero despuès continuarè relantando lo sobrevino, fue donde nos convertimos de artilleros a soldados de infanterìa en la persecusiòn del enemigo que habìa entrado en nuestras playas, ya de paso asesinando campesinos y pescadores quem poblaban las costas de Giròn, fue una persecuciòn sin cuartel, y veràn como los convertimo en alimentos para niños.

Los ataques de la CIA contra nuestra población

No contentos con todo lo que nos impusieron,después de conocer el carácter irreversible de la Revolución, el gobierno de los Estados Unidos comenzó una guerra sicologica y de desgaste contra el gobierno de Fidel Castro.
Como cada vez que la Revolución tomaba medidas defensivas, apertrechándose de armas, gracias a la generosa ayuda de los países socialistas, y evidentemente ellos veían que ya Cuba no estaba sola, a pesar del férreo bloqueo que pretendía rendirnos por hambre y miserias, las águilas de la CIA, iniciaron planes de destrucción masiva de nuestras cosechas, de nuestros centrales azucareros, infiltrando contrarrevolucionarios por las costas cubanas que asesinaban a mujeres,niños,ancianos, lo cual obligó al país a presentar batalla incesante contra estas acciones de guerra no declarada.
Ese fue otro instante donde me vi involucrado en los batallones especiales de lucha contra estos ataques, que incluyeron ,desde ataques a unbarco de nacionalidad belga, donde venían muchos fusiles y armamento, el cual explotò en plena bahìa de la Habana y matò a màs de 100 cubanos que trasegaban la extracciòn de estas armas hasta tener que ir y combatir la incursiòn por las costas de la Isabela de Agua, puerto pesquero en la provincia de Matanzas, y esto fue realmente a sangre y fuego, acá me mataron a dos amigos entrañables, y en la furia de lo que habìan hecho sinceramente sosteniendo mi fusil le descargue todo el cargador de 40 balas a los cinco hijos de puta que habìan asesinado a mansalva a esta gente, pues eran 5 contra 2 y estos dos, mis amigos, solo contaban con pistolas semiasutomáticas y ellos con modernos fusiles m14 americanos.
Realmente no se como no me mataron, lo que si se es que los abati con contínuas ràfagas de mi fusil que era bastante pesado pero muy potente, creo como dijo mi jefe de compañìa, los tipos se amedrentaron, y no pudieron detener mi avance, les dio por virarse y tratar de huir, pero no les dì el màs mìnimo chanse, yo tenía muy buena punterìa y no quedò ninguno sin cabeza.
En verdad fue uno de los episodios màs terribles de mi vida, ahora lo cuento y me tiemblan las manos, recuerdo cada instante y se me nubla la cabeza, pero en fin eran ellos o nosotros, y esa vez ganamos nosotros.
Que vida la mìa, me convertì, de un estudiante de preuniversitario con mis notas bastante buenas y mis ideas de convertirme en mèdico para curar enfermos y salvar vidas, en un soldado de la Revoluciòn, participàndo en no me acuerdo cuantos combates, que pudieran ser desde los de la batalla de la bahìa de Cochinos, en Playa Giròn, hasta las montañas escarpadas del centro de la Isla. Yo realmente terminè estas campañas cuando le solicitè a mis superiores que me dejaran un espacio para estudiar, querìa estudiar y gracias a que me dieron el pase de salida del jèrcito, finalicè con el grado de teniente primero, con reconocimientos al mèrito en combate y con la especialidad, se se puede llama asì, de francotirador, claro, esa especialidad me ganarìa la posta de la guerra de Angola en Africa, pero ya esa es otra historia que sobrevendrìa muchos años màs adelante.
Esa fue la vida de muchos de mis compatriotas, unos siguieron en el ejèrcito y llegaron a grados màs altos entre los oficiales, otros continuamos la vida civil capacitàndonos para servir mejor al paìs con la esperanza del futuro, que parecía luminoso, la ayuda del campo socialista se hizo fuerte y solidaria, emergìamos como Isla rodeada de agua y aunque lejos de nosotros, de amigos, los cuales nos trataron de adoctrinar, fue la etapa del marxismo-leninismo, del capital de Carlos Marx y Engels, de las escuelas de adroctrinamiento polìtico marxistra a nivel provincial y nacional, fue algo nuevo, pero en fin, para mì nueva cultura polìtica, pero tambièn serà tema de otro capìtulo.

sábado, 19 de junio de 2010

Lucha contra bandidos en la sierra del Escambray en la provincia de Villa Clara

Como venimos haciendo, y confieso que debo ordenarlo todo con más proligidad, ahora continúo este viaje por mi vida y mi mundo dentro de la Revolución Cubana, la cual nació el 1ro de enero del año 1959.
Una de las fases más difíciles para mí y que represetaran siempre momentos de intensas emociones fue cuando me destacaron como miliciano en un batallón de combate que debía efectuar lo que se llamó en aquellos momentos, ULCB, Unidad de Lucha contra Bandidos, que no eran otros que los mismos cubanos desafectos a la política que iniciaba la Revolución, quienes fueron afectados por algunas de las leyes de confiscación o expropiación que había promulgado el gobierno revolucionario contra los malversadores, dueños de prostíbulos y casas de juego, terratenientes, casatenientes, jugadores que mantenían garitos clandestinos y alguno que otro torturador escapado de la justicia revolucionaria, incluído entre otros, asesinos del ejército del sátrapa Fulgencio Batista, y delatores prófugos y ladrones de toda laya y calaña.
Ese era el conjunto de los llamados bandidos ,que huyendo de la justicia se concentraron y zonas montañosas ,fundamentalmente en el centro de la Isla de Cuba, denominado sierras del Escambray.
Como esta gentuza fue apañada y apoyada por el gobierno de los Estados Unidos, recibió por aire todo tipo de armamentos, incluso provisiones enlatadas y propaganda contrarrevolucionaria y anticastrista, y por lo general les decían , en panfletos perfectamente diseñados por la CIA, todo tipo de precisiones de como debían actuar para derrocar al gobierno revolucionario.
Pero lo más terrible de esta situación fue que ellos, haciendo honor a sus antecedentes y trayectoria en vez de dedicarse a lo que supuestamente el gobierno yanqui les ordenaba, se dedicaron a asesinar, violar y masacrar a los pobladores de aquellos lugares, quienes eran campesinos y labradores dedicados a sus cosechas, y eso la Revolución no lo permitiría jamás, de ahí surgió la necesidad imperiosa de combatirlos hasta exterminarlos, y esa fue la orden que nos dieron, exterminarlos como lo que eran, asquerosas cucarachas, y así se cumplió, lo único que nos costó como 700 combatientes muertos, sin embargo ellos pagaron un alto precio, fueron liquidados más de 3000 degenerados.
La guerra fue sin cuartel, día y noche se les perseguía.
Yo tuve, por primera vez en mi corta vida, la sensación de que no llegaría lejos, porque las emboscadas, los combates hombre a hombre, y el contínuo y fatigoso caminar por las laderas de aquellas sierras, subiendo y bajando como cabras monteses, era simplemente infernal, y no podías ni tan siquiera dormir a profundidad, porque cuando no te llamaban para un zafarrancho de combate, te ubicaban en una cañada o en un promontorio lleno de hormigas, no te podías mover y para el que no sabe, las hormigas son muy jodidas cuando les tocan la casa, y allí estábamos, esperando a los bandidos, o a la muerte, pues ellos contaban con modernísimas armas, granadas, minas, en fin algo difícil de concebir, pero era real, pues todo eso se los mandaban los norteamericanos, y sin embargo nosotros conociendo bien como se movían y quienes eran los íbamos derrotando paso a paso, encerrándolos cuesta arriba y bueno, cada vez que los alcanzábamos, los liquidábamos, no quedaba otra opción, porque ellos hacían lo mismo y con más saña, destripando a muchos de mis compañeros y amigos. Ese fue el precio que les tocó pagar y a nosotros también, y bueno, no sé como salí de allí con vida, pero así fue, una lucha contra bandidos que para mí duró más de siete meses, que sinceramente representaron como siete años en la jungla, una experiencia incalculable, que me serviría de mucho sin tan siquiera imaginármelo, pero esa otra etapa será para otra fase de esta u otra historia.

domingo, 23 de mayo de 2010

La crisis de los cohetes en Cuba

Esta fue, según los entendidos en historia contemporánea, la crisis más cercana al preludio del holocausto mundial que con más aproximación hubo hasta los tiempos actuales.
Quienes lo vivimos tan de cerca como nosotros que áramos el eje fundamental del problema sabíamos, todos en absoluto, porque Fidel nos lo explicó por televisión en el mismo momento en que ya los EEUU habían decidido iniciar el bloqueo nuclear como consecuencia de su terror a que la URSS, en aquellos momentos, los hiciera desaparecer del planeta si se metían con Cuba por la fuerza militar, cosa que también sabíamos habían comenzado a preparar desde hacía muchos meses al movilizar todas las tropas acantonadas en la península de la Florida, todos sus aviones de combate y los de mayor alcance y poderío nuclear, los Hécules C130, sin descontar la flota naval que ya había acordonado la isla totalmente. De manera que sabíamos a lo que nos enfrentábamos, sabíamos que desapareceríamos de la faz de la tierra con el primer golpe nuclear, y sabíamos que eso para los yanquis era un juego de niños teniendo en cuenta lo que le hicieron a Hiroshima y Nagasaki sin que se les moviera un pelo de las pestañas, sabíamos que de u n solo disparo los 10 millones de cubanos dejarían de existir en solo minutos, pero también sabíamos que ellos desaparecerían como nación ante una confrontación con la URSS, y sería la catastrofe total del universo.
De manera que, nosotros en ese instante de nuestra existencia decidimos enfrentar el peligro, y emplazamos nuestras humildes armas en todos los lugares frente al malecón de la Habana(borde con el mar antillano), veíamos los acorazados nucleares yanquis desde nuestra orilla en fila cerrada bloqueando el paso a toda embarcación, y a pesar de todo esto, de noche cantábamos, bailábamos, y esperábamos la muerte sin ningún remordimiento, no sé realmente como fue esto, fue colectivo, todo el pueblo hacía lo mismo, y yo,que ya tenía mi esposa embarazada, pensaba, como sería el fin del mundo si esto ocurría, y sería sin dudas el fin del mundo. Los días pasaban interminables, pero éramos alegres, realmente disfrutábamos los pocos momentos de, para nosotros la vida, con mucha alegría, sabiendo que el gobierno de los EEUU pagaría bien caro su osadía de pisotearnos como cucarachas.
Cuando todo se aplacó, que pensábamos había pasado el peligro mayor, se le ocurre al Pentágono enviar un avióncito espía que volaba por la estratósfera sacando fotos, lo que no sabía era que lo destruirían los cohetes rusos emplazados en el centro de la Isla y eso cuando ocurrió fue informado de inmediato a la ciudadanía por Fidel, entonces la calma se tornó tensa, los que estábamos de guardia en ese momento en los altos del Hotel Habana Libre, antes Hilton, nos abrazamos, y dijimos, se terminó, ahora lloverán las ojivas y nos vamos a la mierda.
Hoy, ahora, yo lo cuento aquí, cosa que jamás hice en ningún lugar, y se me llena la piel de escozor, porque conozco porque loví en Vietnam, lo que significa la destrucción total de una zona poblada, lo vi por las peliculas lo de Hiroshima y Nagasaki, realmente un horror descomunal. En realidad cuando todo terminó, que Nikita Krushev decidio dar marcha atrás a los barcos rusos en medio del océano por convenio con Keneddy, nuestro país respiró aliviado, lo que sí no sabe la gente es que quien no estuvo de acuerdo conque eso sucediera, porque decía que era un acto inconsulto con el gobierno de Cuba ,la retirada de los cohetes emplazados en nuestro territorio, por presión de los yanquis, fue precisamente Fidel, quien en un discurso dijo que era como si nos dejaran sin defensas y que tendríamos que prepararnos para la futura invasión de los marines norteamericanos, eso el se lo dijo a Krushev en carta que despues fue desclasificada y puesta en publico, eso es lo único que no entendí de Fidel, hubiáremos desaparecido todos, absolutamente todos y el tipo enojado porque se llevaron los cohetes, como si con los cohetes ahi en Cuba nosotros podríamos haberle ganado a los yanquis, en fin, fueron decisiones históricas que no se sabe porqué se .tomaron y el alcance de la respuesta, pues un convenio para evitar el desastre nuclear donde solo se necesitaba la retirada del armamento nuclear ruso de Cuba, el no firmarlo realmente hubiera sido el botón de lanzamiento de la destrucción del mundo, y por eso nos llamaban: "Cuba se convirtió en el ombligo del mundo".-
Esa etapa que vivimos una de las mas espectaculares de mi vida, marcó en mi la impresión inequívoca de hasta donde llegó la Revolución Cubana a permear la cabeza del imperio más poderoso de la tierra, y hasta donde llegamos novegando por el abismo. Ahora escribe fácilmente, todo pasó en un tiempo donde estábamos en el ojo de la tormenta, donde los yanquis pensaban que nos invadirían, restaurarían su poder hegemónico, le devolverían las tierras y las propiedades a los ricos que se fueron con la cola entre las piernas hacia los EEUU, que en realidad nos harían pagar con sangre la osadía de meterles en el centro de la cola una revolución, a 90 millas de sus costas, fue duro y difícil, muy difícil, lo cual con mis siguientes relatos verán y se darán cuenta de ello.

domingo, 9 de mayo de 2010

Mi adolescencia y la revolución

Como exprese en la entrada anterior comienzo mi vía dentro del proceso de la revolución cubana a los 16 años, edad en la que me incorpore a las milicias cubanas, etapa durísima pare mi, dado que por razones mas que obvias tuve al igual que todos los cubanos prepararme para la posible guerra contra los contrarrevolucionarios que aspiraban alentados por el gobierno de estados unidos, volver atrás la historia de cuba y derrotar a la naciente revolución cubana.
Esta fase de la vida de los cubanos fue muy agitada, violenta y llena constantes sacrificios. Fue la etapa de los ataques con avionetas contra los cañaverales cubanos para destruir la riqueza exportable que teníamos, crearnos cada días mas dificultades dado que el gobierno de estados unidos al cortar las relaciones comerciales con cuba estableció el famoso bloqueo contra la isla y no permitía que nación o barco alguno entrara en nuestras aguas salvo ser registrados y decomisados los productos que nos traían de otras partes del mundo. Ese fue un periodo muy difícil, teniendo en cuenta que comenzaron a escasear los alimentos básicos pues nuestra isla no produce nada mas que azúcar para exportar y la minería estaba en muy baja explotación. Nosotros en esos tiempos fuimos viviendo como podíamos, los que como yo estábamos en las milicias, teníamos que hacer guardias en las fabricas y dependencias estatales para evitar los ataques y atentados contra la producción, y muchísimas veces nos atacaron con armamentos pagados y financiados por EEUU, fue entre los años 1959 y 1960 la etapa mas confrontativa y dura. Todos sabíamos que tarde o temprano la contra trataría de atacarnos militarmente alentados y apoyados por los EEUU y contra eso el gobierno cubano comenzó a preparar a los milicianos en el arte de la guerra convencional.
Por las relaciones de amistad que había entre la URSS y cuba este gobierno mando armamento militar en tales condiciones que en pocos meses cuba contó con casi el doble de armamentos de todo tipo que cualquier otro país de Latinoamérica y en esa fase encajamos nosotros, fui destinado a prepararme con las armas de grueso calibre, las antiaéreas, las 12,7 mm en la base militar Granma de Pinar del Río, la zona extrema del oeste cubano y para empezar, tuvimos que caminar desde la ciudad de la habana hasta la base militar Granma, casi mas de 150 kilómetros. De los 5000 milicianos que emprendimos la marcha una fría para nosotros, noche de mayo. solo llegamos 2000, con los pies sangrando por las ampollas, con el cuerpo entumecido por el rigor y la inclemencia del tiempo, pero para serles sincero, firmes y conscientes que llegar y prepararse para combatir a los yanquis era nuestra meta y así la cumplimos.
En esa base estuvimos unos meses, desde mayo del 60 hasta abril del 61, fecha en que nos enviaron a las playas de Girón en la bahía de cochinos en la zona central de cuba, provincia de villa clara, y el bautismo de fuego nuestro fue combatir a la aviación enemiga un 15 de abril cuando emplazamos nuestra armas y los esperamos, y el 17 de abril los hicimos comer el polvo de la derrota, les tumbamos 7 aviones preparados y artillados por el gobierno de estados unidos, manejados por pilotos yanquis y la verdad que nadie allí tuvo miedo, teníamos odio contra el invasor y Fidel fue muy previsor sobre esto, nos adelantamos al desembarco, los esperamos y los enfrentamos, y después los capturamos a los que quedaron vivos y los cambiamos por compotas de dulce para nuestros bebes.
Allí sucumbieron los hijos de los ricos de cuba que huyeron cobardemente el primero de enero de 1959, los hijos y algunos de los sicarios mas tenebrosos de la tiranía batistiana, los asesinos dueños de madereras como los famosos Babun, y todos los que se le comprobaron crímenes contra los cubanos fueron pasados por las armas fue una guerra relámpago, duro 72 horas, les causamos unos cuantos cientos de muertos y les capturamos como 3000 hombres, además del armamento militar traído desde el puerto de Retalhuleu en Guatemala, y le hundimos su barquito de mierda insignia de la famosa tropa liberadora, el Hudson por un tiro de cañón del tanque que comandaba Fidel, quien siempre estuvo al frente de nuestras tropas, igual que en la sierra maestra dirigió y combatió a tiro directo a los enemigos.
Esa fue una etapa repito muy convulsionada, en esos meses, cuando tuvimos que enterrar a mas de 100 cubanos que perecieron en los muelles de la habana cuando trabajaban sacando armamento que nos enviaban desde la URSS estallo una bomba que desapareció el barco llamado le Coubre, pedazos de gente hubo que enterrar y ese día fue cuando Fidel proclamo la intangibilidad de la revolución y el carácter socialista que llevaría y lleva.
De manera que mi adolescencia se desarrollo en este ambiente. Si les agrego mas, tendría que decirles que después de Girón se sucedieron continuos ataques alentados por EEUU a nuestras centrales eléctricas, y comenzó una fase llamada bandidaje en las montañas, donde enviaban por barcos a través de la frontera de la isla con el mar caribe gente de la misma calaña que le que trato de penetrar en Girón, y los adiestraron para la guerra de guerrillas, les dieron armas modernísimas, se las enviaban a la s montañas por aviones, y a esa gente hubo que combatirlas, y allá me enviaron a mi, junto con un montón de milicianos que ya éramos parte del ejercito cubano, a enfrentarnos con aquellos forajidos, comevacas y asesinos de campesinos, pirómanos de cañaverales y granjas, a esa gente hubo que sacarlas de las cuevas del monte, aniquilarlos sin piedad tal como ellos tampoco tenían piedad con los niños y mujeres indefensas a las cuales violaban y asesinaban, y se fusilaron a muchos, y se aniquilaron en los campos a otros cientos de ellos hasta eliminar todo vestigio de resistencia en las montañas cubanas, esa fue una guerra que combinábamos con los estudios en el campo y los campamentos porque Fidel no quería que nosotros dejáramos de estudiar, y se improvisaron aulas para eso, y los de mas conocimientos enseñaban a los jóvenes igual que en la etapa de la sierra, fue una vida violenta con la esperanza fija en liquidar todo lo que nos atacaba, y así fue, la revolución triunfo contra esta gente y derroto las maniobras del gobierno de turno de EEUU, en medio del bloqueo y de las patrañas financieras, en medio del fragor del combate, y nos acercábamos poco a poco a loo que seria el peligro mas grande que corrió el mundo con la famosa crisis de los cohetes intercontinentales atómicos que estaban ya en cuba en septiembre de 1971 y claramente desafiaban al norte revuelto y brutal para evitar que el ejercito yanqui pusiera sus asquerosas patas
en suelo cubano y volviéramos como ellos querían a ser su colonia de marras. Pero esos días que vivimos todos los cubanos será para la próxima entrada.

domingo, 2 de mayo de 2010

LA DEFENSA DE LA NACION CUBANA

Tercera etapa de mi vida y la revolución

Ahora es cuando comienzo para mi la etapa tal vez mas importante de mi vida, pues con solo dieciséis años surge una vida totalmente nueva, llena de emociones, entusiasmo, peligros, expectativas y esperanzas, teniendo en cuenta el pasado mediato que conocí y sufrí, de manera que yo estaba recién salido de la fase escolar del graduado bachiller en letras y ciencias y deseaba ir a la universidad, pero los acontecimientos que se produjeron en esa fecha entre los años 53 y 59 fueron muy violentos y veloces, y cuando creía que todo se venia abajo surge el 1º de enero del año 1959, una mañana fría para nuestra isla pero calida en los sucesos que se venían produciendo. El alboroto que escuchábamos obligo a mi madre a sintonizar la radio y la tele y todos decían, llego Fidel, se fue el tirano batista, los abrazos de todos eran tremendos, los gritos, los vivas a la revolución y a Fidel, en cada casa, fuera o no del 28 de julio, le pegaban una bandera y un 26 de julio y un viva la revolución y viva a Fidel, todos por las dudas de quien era el nuevo jefe, pero seguro estaba yo de que algo inmensamente diferente se aproximaba. Como era hijo de militar de la tiranía, aunque mi viejo nunca simpatizo con los métodos de Batista, era peligroso para mi familia, muchos asesinos fueron ejecutados y apaleados en las calles, los militares fueron detenidos por los del movimiento 26 de julio y los rebeldes que iban bajando de las montañas de oriente, los traidores fueron perseguidos y capturados, todos conocían a mi papa y sus inclinaciones, todos me decían que no me preocupara, pero primero vinieron a mi casa gente armada del 26 de julio y la registraron, no nos molestaron pero se robaron cosas de mi padre y mi madre, que nunca aparecieron de nuevo, plata y una fajina de mi viejo nueva, en fin al menos no nos maltrataron como a otra gente, salimos bien de esa. Yo como escuchaba que llegaba los rebeldes montados en los tanques y tanquetas del viejo ejército de Batista tomados en las batallas del interior del país, y venían en caravanas desde oriente con Fidel al frente; corrí y corrí hasta la carretera central, pues yo vivía en un pueblito llamado Cotorro, a unos 20 kilómetros de la ciudad de La Habana y vi la caravana cuando llego y paso, y me subí a uno de los tanques de los barbudos de la sierra, los abrace y me devolvieron el gesto subiéndome y acomodándome en el tanque, y así fui por toda la carretera central hasta llegar a la zona denominada ciudad militar de Columbia en el territorio llamado Marianao, al oeste de La Habana, y allí, junto con otros muchachos y amigos míos de mi barrio escuchamos las primeras palabras de Fidel que lo acompañaba su fiel amigo el comandante Camilo Cienfuegos, muerto después misteriosamente en una avioneta que cayo al Mar de las Antillas, el hablaba y yo estaba allí, al lado casi de la casilla donde estaba parado, la emoción era gigantesca, olvide todo lo que tenia a mi alrededor, escale por el costado de la mampara del estrado y le extendí la mano a Fidel, este me vio me levanto en vilo y me dijo, tu eres hijo de la revolución, empéñate, estudia y pelea por tus derechos, yo le dije gracias comandante, muchas gracias por estar usted ahí, el sonrío y me dijo no hay que agradecer nada, yo soy el que les agradezco a ustedes. Y siguió de media vuelta su andar de gigante para mi en ese momento.Era y fue la emoción mas grande que sentí, cuando liberaron a mi papá se lo conté y el me dijo, gracias hijo, de no ser así, tal vez a mi me hubieran pasado por las armas como a otros. Pero le dije, viejo a ti no te iban a matar porque los del 26 que les salvaste la vida declararon en tu favor, ellos te salvaron a ti, no fui yo, fue tu acción, el se río y me dijo, bueno me debían una y me la pagaron.El fervor y el fragor de los hechos fue vertiginoso, sucedieron hechos políticos muy difíciles de predecir pero fue así, el grupo de jefes militares que dejo batista en el poder quiso hacer lo que ya no podían y Fidel los arrestó y los condeno a prisión por traición a la patria, se nombro un presidente interino, y quedo Fidel como primer ministro, eso fue como pasar las hojas de un libro, la revolución tuvo que comenzar a defenderse de los cientos de hombres que estaban a la sombra de Batista saqueando a la gente, los momentos mas trágicos de cuba se vivieron en esos días, como se vislumbraba por Fidel que el gobierno de Estados Unidos iba a continuar su política neocolonialista y trataría de torcer la revolución con ataques de todo tipo, Fidel dijo, vamos a crear la fuerza del pueblo contra los contrarrevolucionarios y los pronorteamericanos, vamos a crear las milicias armadas, y ahí fue donde yo di mi paso para defender la revolución que había eliminado a Batista y su comparsa de asesinos y ladrones, quienes huyeron al norte revuelto y brutal que los apaño tanto tiempo. Por lo cual, lo de ir a la universidad, tuve que aplazarla, y me metí en la milicia con 16 años de edad. Comenzó otra etapa de mi vida, de fuertes sacrificios, riesgos y marchas agobiantes de entrenamientos, preludio de lo que seria mi primer combate militar contra los que enviaron los contra por la Bahía de Cochinos en la provincia de Santa Clara al centro del país, pero esa historia viene en la próxima etapa, que yo llamo la defensa personal de la nación Cubana contra el imperialismo.

Después de aquella vicisitudes

Mi vida después de aquellas vicisitudes y traslados fue tranquila, digamos que yo percibía cuando mi madre me hablaba que algo raro había, algo que agitaba a los adultos y en fin como no lo entendía bien aun, pasaba como algo curioso que no me llamaba mas la atención que digamos las tareas de mi escuela. Porque sepan que mi padre quien era maquinista naval me pagaba con mucho sacrificio una escuela privada llamada Arturo Mntori que estaba en la zona del vedado de la habana, al norte, cerca del malecón contenedor mar de la isla y allí en esa escuela encontré muchas cosas y viví muchas sensaciones que como niño que pasa de a poco a las edades donde hay cosas que haces o escuchas y no entiendes bien o te dan miedo. Po ejemplo, después del ascenso de Fulgencio Batista al poder, tanto los estudiantes de las universidades como los trabajadores mas furiosos contra el establichmen impuesto por este tirano, se enfrentaban con la policía diariamente, yo que me iba a mi escuela del vedado en un ómnibus de la escuela tenia y veía en el recorrido de ese ómnibus todos estos acontecimientos. Se decía que en la medida que se recrudeciera la batalla obreros contra gobierno la muerte comenzaría a sentar su fuerza y así fue. Un día, el ómnibus en que yo iba tuvo que detenerse casi frente a la calle llamada San Lázaro que unía la elevación de la cuadras de la universidad de la habana con la entrada a la barriada del vedado y allí con el ómnibus detenido vimos todos como a los tiros se enfrentaban estudiantes, obreros y gente del barrio con las ametralladoras de los patrulleros, en fin de cuenta era una odisea de largo metraje cruzar aquellas calles, lo que obligo a la dirección del colegio cambiar el recorrido y bordear todo l o que allí se llama el famoso castillo del príncipe donde se torturo y asesino a muchos inocentes a manos de las fuerzas de seguridad de batista. De manera que esa fue parte de mi infancia, no me dieron tiro de casualidad porque si vieran como quedaba el ómnibus no lo podrían creer. Y si les voy mas lejos una mañana, como a eso de las once de la mañana mi madre llego al colegio desesperada a buscarme y la directora le pregunto porque me sacaba de la escuela, ella le dijo llorando, señora, usted no sabe que están atacando el palacio presidencial, quieren matar a batista y la balacera es infernal, nadie sabe nada. La directora entonces se dio cuenta cuando vio que otros padres venían a buscar a sus hijos en sus lujosos autos, yo me tu que ir con mi madre en un nada lujoso taxi que para desgracia de los nervios de mi mama se equivoco de calle y llego casi frente a la llamada en la habana la loma del ángel, lugar donde mas se escuchaban los tiros, claro era casi frente al palacio de gobierno. La realidad fue que un grupo de rebeldes denominado trece de marzo, fecha que murió el líder estudiantil José Antonio Echeverria acribillado por las balas asesinas de los sicarios de batista de decidió a ajustarle cuentas a batista, quien pudo por desgracia safar y escapo por los túneles del palacio. Allí murieron casi 20 militantes del trece de marzo y las medidas de excepción y toque de queda en la habana fue de mas de dos meses, no se podía ni salir a l a calle después de las 7 de la noche, ni ir a ningún espectáculo publico que fueron cerrados ni moverse de la casa, nadie, a excepción de los que trabajaban de noche con pases especiales. Realmente fueron días tremendos, el corazón de todos en la boca, el crimen y la barbarie estaban en mis ojos y mis sentidos, yo estaba muy temerosos por la vida de mi papa, quien en esos tiempos era oficial de la marina y dirigía el centro de diagnostico meteorológico de la habana, porque sabia que mi viejo ocultaba allí a algunos miembros del movimiento 26 de julio y otros del trece de marzo, si lo encontraban en esa lo asesinaban sin misericordia, pero bueno, ese no fue su destino, y vivió para contarla. Yo a la sazón de toda aquella situación iba creciendo y me parecía que la vida de me iría en cualquier momento, pues no tenían miramientos con nadie, ni siquiera con los niños, fue una etapa muy dura, yo estudiaba como loco porque quería graduarme de mi primaria y seguir la carrera que me gustaba en ese momento, medicina,,para curar a los heridos de tanta represión, y en fin, me gradúe con todos los honores, fui seleccionado el primer expediente del colegio y me gane una beca para estudiar en los estados unidos, pero cosas del destino, el señor batista se robo todo el presupuesto del país y allí se fue con el mi beca y la de otros, el tipo estaba loco de remate, ordeno asesinar a todo el que estuviera en su contra, pero bueno, la noche se convirtió en mañana radiante cuando el destino dijo como una famosa canción del ya fallecido trovador cubano Carlos Puebla.

La etapa de mi niñez

sábado, 1 de mayo de 2010

Como comienza esta historia

Nací en la provincia de Santiago de Cuba, cerca de las estribaciones de la Sierra Maestra, una de las cadenas montañosas mas sobresalientes de la historia de cuba por la década de los años 50 a 60, soy de sagitario y mis primeras vistas cuando alcancé a visualizar el mundo fueron campestres, dado que mi madre viajo desde la ciudad de la Habana a la de la provincia de Santiago de Cuba en el año 1943, y a pesar de que ya estaba por dar a luz se le ocurrió visitar a mi tía, su hermana, que estaba enferma y de esa idea nací santiaguero, como si fuera un sitio ideal, pues mi tía vivía en una casita pequeña y modesta pero muy limpia y ordenada y desde la ventana del frente se veía el río, pequeñito, pero agua en fin.
Me bautizaron dos veces, una en la parroquia de la virgen del cobre que estaba en Santiago y otra en la De La Merced de la ciudad De ala Habana, así que estoy santificado por partida doble, que grande Mario. Me nombraron Mario Rolando porque mi primo llamado Rolando nació el mismo día 11 de diciembre del año 1943 en otra provincia, Pinar del Río, y mis padres y los de él, decidieron nombrarnos, a mi Mario Rolando y a el Rolando Mario, la verdad que fue muy gentil de parte de mis padres, a el lo llamaron cuando nació el Peque y a mi el Grande, ¿que habrán querido decir ellos con eso no?
Bueno en fin, cosas de adultos. A los seis meses de estar viviendo entre la campiña cubana. Llena de pájaros y plantas fui trasladado a la ciudad De La Habana, y que sorpresa me llevé, fuimos a parar, por esas cosas de la vida, al quinto piso de una azotea en la llamada calle De La Reina, no se de cual, porque acá que yo sepa solo había indios y después que llego Colon se lleno de gallegos del ejercito español colonial que lograron exterminar maravillosamente a los mas de 100 mil aborígenes cubanos a base de ensalada de mosquete y rellenos con bayonetas caladas, un verdadero genocidio español. En fin, siempre los españoles nos quisieron de colonia, pero, como Cuba con el tiempo resulto ser la llave del golfo para los barcos mercaderes, era apreciada, era estratégica y quien fue el que tomo recaudo de esto, los de siempre, el gobierno de Estados Unidos. Que hundiendo su propio barco Maine declaro la guerra a España y simplemente la jodio, sin tener en cuenta que los mambises cubanos (1), guerreros a caballo contra las tropas españolas ya habían ganado la guerra y eso, eso lo sabían los yanquis, por eso su apuro en conquistar la isla de Cuba. Pero bueno, la verdad que les estaba contando mi desarrollo dentro de mi isla y en el próximo capítulo verán por dentro mi vida y la de Cuba en aquellos remotos tiempos, que resultaron la semilla que germino en 1953 con el asalto al cuartel Moncada precisamente donde yo nací, en Santiago de Cuba. ¿Chiquito el mundo no?

(1) El término Mambises (mambí, en singular) se utiliza para referirse a los guerrilleros antiespañoles de Cuba, soldados que en el siglo XIX participaron en las guerras por la independencia