domingo, 20 de junio de 2010

Los ataques de la CIA contra nuestra población

No contentos con todo lo que nos impusieron,después de conocer el carácter irreversible de la Revolución, el gobierno de los Estados Unidos comenzó una guerra sicologica y de desgaste contra el gobierno de Fidel Castro.
Como cada vez que la Revolución tomaba medidas defensivas, apertrechándose de armas, gracias a la generosa ayuda de los países socialistas, y evidentemente ellos veían que ya Cuba no estaba sola, a pesar del férreo bloqueo que pretendía rendirnos por hambre y miserias, las águilas de la CIA, iniciaron planes de destrucción masiva de nuestras cosechas, de nuestros centrales azucareros, infiltrando contrarrevolucionarios por las costas cubanas que asesinaban a mujeres,niños,ancianos, lo cual obligó al país a presentar batalla incesante contra estas acciones de guerra no declarada.
Ese fue otro instante donde me vi involucrado en los batallones especiales de lucha contra estos ataques, que incluyeron ,desde ataques a unbarco de nacionalidad belga, donde venían muchos fusiles y armamento, el cual explotò en plena bahìa de la Habana y matò a màs de 100 cubanos que trasegaban la extracciòn de estas armas hasta tener que ir y combatir la incursiòn por las costas de la Isabela de Agua, puerto pesquero en la provincia de Matanzas, y esto fue realmente a sangre y fuego, acá me mataron a dos amigos entrañables, y en la furia de lo que habìan hecho sinceramente sosteniendo mi fusil le descargue todo el cargador de 40 balas a los cinco hijos de puta que habìan asesinado a mansalva a esta gente, pues eran 5 contra 2 y estos dos, mis amigos, solo contaban con pistolas semiasutomáticas y ellos con modernos fusiles m14 americanos.
Realmente no se como no me mataron, lo que si se es que los abati con contínuas ràfagas de mi fusil que era bastante pesado pero muy potente, creo como dijo mi jefe de compañìa, los tipos se amedrentaron, y no pudieron detener mi avance, les dio por virarse y tratar de huir, pero no les dì el màs mìnimo chanse, yo tenía muy buena punterìa y no quedò ninguno sin cabeza.
En verdad fue uno de los episodios màs terribles de mi vida, ahora lo cuento y me tiemblan las manos, recuerdo cada instante y se me nubla la cabeza, pero en fin eran ellos o nosotros, y esa vez ganamos nosotros.
Que vida la mìa, me convertì, de un estudiante de preuniversitario con mis notas bastante buenas y mis ideas de convertirme en mèdico para curar enfermos y salvar vidas, en un soldado de la Revoluciòn, participàndo en no me acuerdo cuantos combates, que pudieran ser desde los de la batalla de la bahìa de Cochinos, en Playa Giròn, hasta las montañas escarpadas del centro de la Isla. Yo realmente terminè estas campañas cuando le solicitè a mis superiores que me dejaran un espacio para estudiar, querìa estudiar y gracias a que me dieron el pase de salida del jèrcito, finalicè con el grado de teniente primero, con reconocimientos al mèrito en combate y con la especialidad, se se puede llama asì, de francotirador, claro, esa especialidad me ganarìa la posta de la guerra de Angola en Africa, pero ya esa es otra historia que sobrevendrìa muchos años màs adelante.
Esa fue la vida de muchos de mis compatriotas, unos siguieron en el ejèrcito y llegaron a grados màs altos entre los oficiales, otros continuamos la vida civil capacitàndonos para servir mejor al paìs con la esperanza del futuro, que parecía luminoso, la ayuda del campo socialista se hizo fuerte y solidaria, emergìamos como Isla rodeada de agua y aunque lejos de nosotros, de amigos, los cuales nos trataron de adoctrinar, fue la etapa del marxismo-leninismo, del capital de Carlos Marx y Engels, de las escuelas de adroctrinamiento polìtico marxistra a nivel provincial y nacional, fue algo nuevo, pero en fin, para mì nueva cultura polìtica, pero tambièn serà tema de otro capìtulo.

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