domingo, 2 de mayo de 2010

Después de aquella vicisitudes

Mi vida después de aquellas vicisitudes y traslados fue tranquila, digamos que yo percibía cuando mi madre me hablaba que algo raro había, algo que agitaba a los adultos y en fin como no lo entendía bien aun, pasaba como algo curioso que no me llamaba mas la atención que digamos las tareas de mi escuela. Porque sepan que mi padre quien era maquinista naval me pagaba con mucho sacrificio una escuela privada llamada Arturo Mntori que estaba en la zona del vedado de la habana, al norte, cerca del malecón contenedor mar de la isla y allí en esa escuela encontré muchas cosas y viví muchas sensaciones que como niño que pasa de a poco a las edades donde hay cosas que haces o escuchas y no entiendes bien o te dan miedo. Po ejemplo, después del ascenso de Fulgencio Batista al poder, tanto los estudiantes de las universidades como los trabajadores mas furiosos contra el establichmen impuesto por este tirano, se enfrentaban con la policía diariamente, yo que me iba a mi escuela del vedado en un ómnibus de la escuela tenia y veía en el recorrido de ese ómnibus todos estos acontecimientos. Se decía que en la medida que se recrudeciera la batalla obreros contra gobierno la muerte comenzaría a sentar su fuerza y así fue. Un día, el ómnibus en que yo iba tuvo que detenerse casi frente a la calle llamada San Lázaro que unía la elevación de la cuadras de la universidad de la habana con la entrada a la barriada del vedado y allí con el ómnibus detenido vimos todos como a los tiros se enfrentaban estudiantes, obreros y gente del barrio con las ametralladoras de los patrulleros, en fin de cuenta era una odisea de largo metraje cruzar aquellas calles, lo que obligo a la dirección del colegio cambiar el recorrido y bordear todo l o que allí se llama el famoso castillo del príncipe donde se torturo y asesino a muchos inocentes a manos de las fuerzas de seguridad de batista. De manera que esa fue parte de mi infancia, no me dieron tiro de casualidad porque si vieran como quedaba el ómnibus no lo podrían creer. Y si les voy mas lejos una mañana, como a eso de las once de la mañana mi madre llego al colegio desesperada a buscarme y la directora le pregunto porque me sacaba de la escuela, ella le dijo llorando, señora, usted no sabe que están atacando el palacio presidencial, quieren matar a batista y la balacera es infernal, nadie sabe nada. La directora entonces se dio cuenta cuando vio que otros padres venían a buscar a sus hijos en sus lujosos autos, yo me tu que ir con mi madre en un nada lujoso taxi que para desgracia de los nervios de mi mama se equivoco de calle y llego casi frente a la llamada en la habana la loma del ángel, lugar donde mas se escuchaban los tiros, claro era casi frente al palacio de gobierno. La realidad fue que un grupo de rebeldes denominado trece de marzo, fecha que murió el líder estudiantil José Antonio Echeverria acribillado por las balas asesinas de los sicarios de batista de decidió a ajustarle cuentas a batista, quien pudo por desgracia safar y escapo por los túneles del palacio. Allí murieron casi 20 militantes del trece de marzo y las medidas de excepción y toque de queda en la habana fue de mas de dos meses, no se podía ni salir a l a calle después de las 7 de la noche, ni ir a ningún espectáculo publico que fueron cerrados ni moverse de la casa, nadie, a excepción de los que trabajaban de noche con pases especiales. Realmente fueron días tremendos, el corazón de todos en la boca, el crimen y la barbarie estaban en mis ojos y mis sentidos, yo estaba muy temerosos por la vida de mi papa, quien en esos tiempos era oficial de la marina y dirigía el centro de diagnostico meteorológico de la habana, porque sabia que mi viejo ocultaba allí a algunos miembros del movimiento 26 de julio y otros del trece de marzo, si lo encontraban en esa lo asesinaban sin misericordia, pero bueno, ese no fue su destino, y vivió para contarla. Yo a la sazón de toda aquella situación iba creciendo y me parecía que la vida de me iría en cualquier momento, pues no tenían miramientos con nadie, ni siquiera con los niños, fue una etapa muy dura, yo estudiaba como loco porque quería graduarme de mi primaria y seguir la carrera que me gustaba en ese momento, medicina,,para curar a los heridos de tanta represión, y en fin, me gradúe con todos los honores, fui seleccionado el primer expediente del colegio y me gane una beca para estudiar en los estados unidos, pero cosas del destino, el señor batista se robo todo el presupuesto del país y allí se fue con el mi beca y la de otros, el tipo estaba loco de remate, ordeno asesinar a todo el que estuviera en su contra, pero bueno, la noche se convirtió en mañana radiante cuando el destino dijo como una famosa canción del ya fallecido trovador cubano Carlos Puebla.

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