domingo, 2 de mayo de 2010

Tercera etapa de mi vida y la revolución

Ahora es cuando comienzo para mi la etapa tal vez mas importante de mi vida, pues con solo dieciséis años surge una vida totalmente nueva, llena de emociones, entusiasmo, peligros, expectativas y esperanzas, teniendo en cuenta el pasado mediato que conocí y sufrí, de manera que yo estaba recién salido de la fase escolar del graduado bachiller en letras y ciencias y deseaba ir a la universidad, pero los acontecimientos que se produjeron en esa fecha entre los años 53 y 59 fueron muy violentos y veloces, y cuando creía que todo se venia abajo surge el 1º de enero del año 1959, una mañana fría para nuestra isla pero calida en los sucesos que se venían produciendo. El alboroto que escuchábamos obligo a mi madre a sintonizar la radio y la tele y todos decían, llego Fidel, se fue el tirano batista, los abrazos de todos eran tremendos, los gritos, los vivas a la revolución y a Fidel, en cada casa, fuera o no del 28 de julio, le pegaban una bandera y un 26 de julio y un viva la revolución y viva a Fidel, todos por las dudas de quien era el nuevo jefe, pero seguro estaba yo de que algo inmensamente diferente se aproximaba. Como era hijo de militar de la tiranía, aunque mi viejo nunca simpatizo con los métodos de Batista, era peligroso para mi familia, muchos asesinos fueron ejecutados y apaleados en las calles, los militares fueron detenidos por los del movimiento 26 de julio y los rebeldes que iban bajando de las montañas de oriente, los traidores fueron perseguidos y capturados, todos conocían a mi papa y sus inclinaciones, todos me decían que no me preocupara, pero primero vinieron a mi casa gente armada del 26 de julio y la registraron, no nos molestaron pero se robaron cosas de mi padre y mi madre, que nunca aparecieron de nuevo, plata y una fajina de mi viejo nueva, en fin al menos no nos maltrataron como a otra gente, salimos bien de esa. Yo como escuchaba que llegaba los rebeldes montados en los tanques y tanquetas del viejo ejército de Batista tomados en las batallas del interior del país, y venían en caravanas desde oriente con Fidel al frente; corrí y corrí hasta la carretera central, pues yo vivía en un pueblito llamado Cotorro, a unos 20 kilómetros de la ciudad de La Habana y vi la caravana cuando llego y paso, y me subí a uno de los tanques de los barbudos de la sierra, los abrace y me devolvieron el gesto subiéndome y acomodándome en el tanque, y así fui por toda la carretera central hasta llegar a la zona denominada ciudad militar de Columbia en el territorio llamado Marianao, al oeste de La Habana, y allí, junto con otros muchachos y amigos míos de mi barrio escuchamos las primeras palabras de Fidel que lo acompañaba su fiel amigo el comandante Camilo Cienfuegos, muerto después misteriosamente en una avioneta que cayo al Mar de las Antillas, el hablaba y yo estaba allí, al lado casi de la casilla donde estaba parado, la emoción era gigantesca, olvide todo lo que tenia a mi alrededor, escale por el costado de la mampara del estrado y le extendí la mano a Fidel, este me vio me levanto en vilo y me dijo, tu eres hijo de la revolución, empéñate, estudia y pelea por tus derechos, yo le dije gracias comandante, muchas gracias por estar usted ahí, el sonrío y me dijo no hay que agradecer nada, yo soy el que les agradezco a ustedes. Y siguió de media vuelta su andar de gigante para mi en ese momento.Era y fue la emoción mas grande que sentí, cuando liberaron a mi papá se lo conté y el me dijo, gracias hijo, de no ser así, tal vez a mi me hubieran pasado por las armas como a otros. Pero le dije, viejo a ti no te iban a matar porque los del 26 que les salvaste la vida declararon en tu favor, ellos te salvaron a ti, no fui yo, fue tu acción, el se río y me dijo, bueno me debían una y me la pagaron.El fervor y el fragor de los hechos fue vertiginoso, sucedieron hechos políticos muy difíciles de predecir pero fue así, el grupo de jefes militares que dejo batista en el poder quiso hacer lo que ya no podían y Fidel los arrestó y los condeno a prisión por traición a la patria, se nombro un presidente interino, y quedo Fidel como primer ministro, eso fue como pasar las hojas de un libro, la revolución tuvo que comenzar a defenderse de los cientos de hombres que estaban a la sombra de Batista saqueando a la gente, los momentos mas trágicos de cuba se vivieron en esos días, como se vislumbraba por Fidel que el gobierno de Estados Unidos iba a continuar su política neocolonialista y trataría de torcer la revolución con ataques de todo tipo, Fidel dijo, vamos a crear la fuerza del pueblo contra los contrarrevolucionarios y los pronorteamericanos, vamos a crear las milicias armadas, y ahí fue donde yo di mi paso para defender la revolución que había eliminado a Batista y su comparsa de asesinos y ladrones, quienes huyeron al norte revuelto y brutal que los apaño tanto tiempo. Por lo cual, lo de ir a la universidad, tuve que aplazarla, y me metí en la milicia con 16 años de edad. Comenzó otra etapa de mi vida, de fuertes sacrificios, riesgos y marchas agobiantes de entrenamientos, preludio de lo que seria mi primer combate militar contra los que enviaron los contra por la Bahía de Cochinos en la provincia de Santa Clara al centro del país, pero esa historia viene en la próxima etapa, que yo llamo la defensa personal de la nación Cubana contra el imperialismo.

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